Sexualidad política

La certera crítica al pensamiento débil es una tarea preferente. De la consecuencia de éste, el relativismo, nace la sumisión inconsciente o la servidumbre consciente. Nada más claro, para ejemplificar esto que denunciar a los mirones, impávidos ante el espectáculo nacional que disfrutamos.

A esta casta de mirones se le ha añadido la de exhibicionistas. Quienes no sólo son complacientes ante el espectáculo social constituido, sino que le enseñan sus vergüenzas constituyentes. Como cualquiera puede identificarlos, me abstengo de dar nombres. Además, cualquiera puede verlos de compras en Harrods o en una Mesa de Partidos. Lo que sí digo es que tanto los mirones como los exhibicionistas han logrado que nadie, con sexualidad política normal, pueda expresar su pasión de libertad. [Comentario original]