Plutocracia española

En esta Monarquía de Partidos, los personajes de la plutocracia no van a la cárcel por cometer las mismas operaciones ilícitas que sus colegas “comme il faut“, sino por haber sido erráticos en el círculo profesional que obliga a guardar las apariencias. Esto explica lo que las propias víctimas no entienden. La expropiación de Rumasa o la prisión de Mario Conde fueron promovidas por la propia plutocracia, intolerante de que unos “parvenus“ hicieran lo mismo que ella, pero sin guardar ni salvar las apariencias. La ostentación, no la prevaricación, pone grilletes a los ediles de Marbella. [AGT]