Movimiento político sin obsesiones personales

Los indios, los griegos, los romanos, y hasta nuestro Siglo de Oro demostró que se puede hacer arte con temas soeces y sórdidos. El tema no es el problema, sino la profesión y la técnica. Seamos serios: me niego a que sigamos metiendo nombres propios de escritores en un movimiento político. Las obsesiones personales fuera, pues podríamos dar mala imagen. Si hay quien escriba mejor, que se atreva a hacerlo. Desde luego, a los que hemos escrito algunas novelas – buenas, malas, regulares, no sé – no perdemos el tiempo en ser heraldos de la injusticia que supone el éxito de otros. No es decente. ¡Hablemos de democracia, que lo demás lo dará la libertad, la mejor nodriza del talento! No aburráis, porfa. [Comentario original]

1.De acuerdo en que las obsesiones personales fuera en un movimiento politico (bandera, Iglesia, etc).

2. “Seamos serios, no aburráis porfa, no es decente perder el tiempo en denunciar la injusticia del éxito ajeno”, son expresiones incompatibles con una de las principales finalidades de mis analisis: que no es el mérito, sino la integración en algunas de las capillas del “Culturismo” literario, lo que produce la decadencia de la literatura. ¿Crees que esto no debe denunciarse a la vez que la causa de la falta de investigación científica? ¿Crees que esto no tiene relación con la falta de democracia? ¿Puede la libertad ser nodriza de algo que la sociedad no aprecia, y cuya valoración depende de oligopolios culturales?

3. Contra tu criterio, he mencionado a Cela, Umbral y Sabater como ejemplos de estilo lúdico. Me parece no solo decente sino maravilloso, que un crítico literario, el de mayor cultura que he conocido, se atreva a dar nombres y apellidos de los Cebrianes y Marias que entran en tu admirada Academia, junto con listas de premiados del grupo Prisa que no deben leerse. Gracias a Garcia Viñó no pierdo mi tiempo en descubrir fantochadas literarias. [AGT]