La Ley de pendulo funciona y absolutiza los males antiguos con los bienes que se desean y declaran en lo venidero como ideal. Se integra el mal a anular y el bien a realizar en la ley o en las disposiciones, evitando así, con la generalidad propia de las mismas, que se haga aparte o mención muy rotunda de a quién va dirigido tal cambio. Las cosas hay que mirarlas cuando se trata de asuntos probados, de frente y sin acepción de personas; el género femenino tiene fuerza e inteligencia de por sí para no ser tutelada permanentemente o con duración determinada por una cuota, no autorizada tanto por la misma opinión general y real de la mujer como por la situación de amparo que se pretende proteger. Se instrumentaliza en vez de proteger, algo perenne y subjetivo a su vez, la libertad del individuo, y de la mujer en particular.Lo que haga la mujer pertenece y depende de ella y no tanto a los poderes que reclaman su intervención. [Comentario original]

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada