La política está hasta en el cartón ondulado

Esto del feminismo representativo es una cuestión política. Lo que pasa es que yo no creo que existan las cuestiones políticas, porque la política, por definición, se refiere a todo. Los derechos de la mujer y la composición de cartón ondulado son, por lo tanto, hechos políticos.

Creo que lo que se produce es una evolución social que necesariamente es dialéctica, o pendular si se prefiere. Yo recuerdo de los años de mi infancia y adolescencia (sesentas y setentas), que la palabra clave era liberación; en segundo lugar, realización. La mujer tenía que liberarse de una situación opresiva y realizarse mediante el trabajo (en realidad, mediante la obtención de ingresos propios, pero ésta es, por así decirlo, la enfermedad; y tener trabajo la fiebre).

Ambas hipótesis eran ciertas, sobre todo la primera en el caso español, pues España fue un país en el que las mujeres no podían irse a Londres de compras sin el permiso de sus maridos. Dejé de ver “Cuéntame” el día que ví un capítulo en el que la mujer se va a cenar con unos empresarios (para venderles los pantalones que cose) y el marido, Imanol Arias, espera en casa. Esa situación, en una familia pequeñoburguesa del Madrid del 69, me parece simplemente de ficción. ¡La esposa cenando sin su marido! ¡Con otros hombres!

En el proceso de acabamiento con esa realidad, se ha creado otra realidad indigna. Ser mujer se ha convertido en un mérito (puesto que se ocupan determinados puestos por serlo), y eso es lo más antifeminista que se podría haber inventado. Es como decir que a Stephen Hawking le dan el Nobel de Física, pero no por sus teorìas, sino por ser minusválido (esto pasa, en realidad, con el de Literatura, que se gana más por ser de aquí o de allá que por lo que se escribe).

A ello hay que unir que la mujer ha quedado notablemente insatisfecha (en lenguaje arcano: no realizada) con el cambio. No hay que llegar al machismo erróneo de un Scott Fitzgerald, quien decía que entre los 26 y los 36 años de edad, la pulsión de tener hijo hacía a la mujer incapaz para amar propiametne a un hombre. Pero lo que sí es cierto es que tan necesario para realizarse como el trabajo, lo es la familia.

Ahora, con eso de la conciliación de la vida laboral y familiar, parece que le pillamos el punto a la cuestión. ¿Será que llegamos a la síntesis? [Comentario original]

¡Claro que existe la politica! En sentido estricto, es la lucha po la conquista del poder en el Estado. En sentido lato, es materia politica todo lo que regula o puede regular el Estado, desde la posicion de la mujer en sociedad, hasta el carton ondulado. En cuanto al resto, considero impecable su opinión. [AGT]